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¿Qué es el pulido?



Es un acabado vibratorio. La pieza entra en una tina con medio abrasivo y el equipo genera un movimiento oscilatorio a 1,450 RPM que produce un desgaste controlado sobre la superficie. Para nylon usamos medio cerámico de grano fino, de 3 a 5 mm, y el ciclo va de 30 a 90 minutos según el tamaño y la complejidad de la pieza. El proceso elimina rebabas y suaviza la superficie, dejándola homogénea y lista para pintura, recubrimiento o ensamblaje.


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¿Qué es el pulido?



Es un acabado vibratorio. La pieza entra en una tina con medio abrasivo y el equipo genera un movimiento oscilatorio a 1,450 RPM que produce un desgaste controlado sobre la superficie. Para nylon usamos medio cerámico de grano fino, de 3 a 5 mm, y el ciclo va de 30 a 90 minutos según el tamaño y la complejidad de la pieza. El proceso elimina rebabas y suaviza la superficie, dejándola homogénea y lista para pintura, recubrimiento o ensamblaje.


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¿Por qué aplicar pulido a tu pieza?


Elimina rebabas


El desgaste controlado retira las rebabas de fabricación y deja la superficie libre de imperfecciones.



Superficie homogénea


La pieza queda libre de imperfecciones y con acabado parejo, lo que la deja lista para recibir pintura o recubrimiento.



Consistente en lote


Al procesar por tina, el acabado es repetible entre piezas. Es lo que permite sostener el mismo resultado en series de producción.


Las rebabas desaparecen

El medio cerámico genera un desgaste controlado sobre la superficie de la pieza, que retira rebabas e imperfecciones y la deja homogénea.

Pieza en nylon con superficie suavizada y aristas redondeadas después del pulido
Misma pieza recién fabricada, con la textura granular del polvo
Sin pulido Con pulido
PA 12 Ver ficha Se fabrica en
MJF

¿Tu material no aparece en la lista? Indícalo en tu cotización y nuestro equipo de ingeniería de procesos evalúa si el tratamiento aplica en tu pieza.

Preguntas frecuentes


Lo que conviene saber antes de definir el acabado de tus piezas.


El equipo trabaja piezas de hasta 250 mm de largo, 150 mm de ancho y 100 mm de alto, con un peso máximo de 2 kg por pieza. Esos límites garantizan un movimiento uniforme dentro de la tina y evitan daños al equipo y al material.

Entre 30 y 90 minutos por lote, según el tamaño y la complejidad de la pieza.

La superficie queda homogénea y libre de imperfecciones, lista para operaciones posteriores como pintura, recubrimiento o ensamblaje.